Miramax no va más
El pasado 28 de enero, la productora y distribuidora de películas Miramax Films, de propiedad del emporio Disney, cesó oficialmente sus operaciones. Las oficinas de Nueva York y Los Ángeles dejaron sin empleo a unos 80 empleados y a seis películas terminadas en el limbo. La distribuidora es recordada por haber financiado y distribuido aclamados largometrajes como “Reservoir Dogs”, “Pulp Fiction”, “Kill Bill” I y II, “Sexo, mentiras y video”, “El piano”, “Shakespeare enamorado”, “El paciente inglés”, “El juego de las lágrimas”, “Good Will Hunting” y “Chicago”.
“No conozco a otra compañía que haya contribuido más la formación de una generación de sensibilidad—, se lamentó el veterano publicista Fredell Pogodin. “Miramax no era sólo un club de chicos malos, fue un Olimpo del siglo veinte”, manifestó el cineasta Kevin Smith, cuyo sonado debut “Clerks” también fue distribuido por la ahora difunta compañía.
Cabe recordar que Miramax, fundada hace 31 años por los hermanos Harvey y Bob Weinstein, fue la encargada de buscarle salas de exhibición hace unos años a “Mononoke Hime”, obra cumbre de Hayao Miyazaki que la matriz Disney no tenía intenciones de distribuir directamente bajo su nombre.
